Y por las tardes está muy provocadora y llora por todo. Ayer mismo: salió disparada a la carretera porque me puse a hablar con el portero de al lado. Tiró una moneda de dos euros a una alcantarilla justo cuando le pedí que me la diera, lo hizo despacito y riendo, dándome tiempo a que le pidiera que no lo hiciera. Luego en la bañera vació el champú, ¡jamás lo había hecho!, y eso que está siempre a su alcance.
No colabora nada. Si la peino, llora. Si le lavo la cara, llora. Si hay que vestirse, corre. Si le pido algo, hace lo contrario. Vamos al supermercado y sale corriendo entre los pasillos.
La etapa rebelde se había calmado. Alguna que otra rebeldía tenía, pero es que ahora parece en un estado de revolución total. ¿Es por el cole?

Otra cosa: Flipo con la gente. Le preguntan:
-¿Qué tal el cole?
-Mal-contesta.
-Vas a tener muchas amiguitas y a jugar mucho, ¿eh? (con el típico tono con el que se habla a los niños para animarles y no darle importancia a lo que dicen, porque son cosas de niños).
Pero si te han dicho que MAL!! ¿Por qué no escuchas? ¿Por qué no se quiere oir lo que no es agradable?
La profe:
-Pero dile adiós a mamá sin llorar.
-Me ha dicho mi mamá que puedo llorar, buahhhh.
Otra profe:
-Ya verás cómo mañana no vas a llorar y vas a venir muy contenta.
¿¿¿¿¿PERO POR QUÉ NO SE ACEPTA QUE LLOREN?????

El portero de al lado:
-¿Qué? ¿Ya tienes muchas amiguitas en el cole?
-No le gusta demasiado...-digo yo al ver su cara de no sé que decirte o no quiero contestar a estos topicazos.
-Pero si en el cole vas a aprender un montón y a jugar mucho (con el tonito ése).
----------------------
La he despertado de la siesta. Últimamente llora cuando la despierto y creo que es por la angustía del cole porque no es un llanto ñoño como tenía otras veces al despertar, percibo otra clase de llanto, como una señal de qué algo pasa. Y ha sido increíble. Se ha desatado una tormenta, una rabia, me ha empezado a pegar, le he dicho que tiene mucha rabia, que pegara al sillón para sacar esa rabia. Gritaba, lloraba, se retorcía, balbuceaba sílabas sin sentido. Pegaba y pegaba al sillón, no paraba. Ha sido mucho tiempo. Nunca jamás había visto esta rabia, esta frustración que tenía que salir. Luego se ha quedado en mis brazos como un bebito agotado, necesitaba amor, caricias, besos. Más tarde le he preguntado por qué creía ella que era: no lo sabía. Le he dibujado tres cosas a ver si podía ser por alguna de ellas: un sueño, el cole o mamá. Lo ha rechazado. Dice que no lo sabe y no he insistido porque creo que ella realmente no lo sabe. PERO YO SÍ QUE SÉ QUE ES POR EL COLE. LO QUE PASA ES QUE NO QUIERO ACTUAR EN CONSECUENCIA. YO SÍ NECESITO EL COLE. Estoy mucho más relajada y contenta con ella. El día se me hacía agotador antes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario