Nos hemos dado cuenta de que Sandra obedece de una forma muy vehemente los mandatos de otros... al no tener referentes de esa imposición en su entorno más familiar, cuando lo recibe de extraños, pasada una 1º fase de desconcierto, cede su voluntad y hace todo lo que se le ordena, seguir a alguna niña llevando lo que ella le ordena, ir a dónde alguien la llama, llevarle algo a alguien... tanto es así q en una ocasión al llegar a dónde le habían impelido a ir, preguntó tímida:
Me puedo ir?
Madre mía!!! tendremos que vigilar esto a ver si va a ser peor el remedio que la enfermedad!!!
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